Tiempo extra

El Perú de Gareca

Ricardo Gareca ha liderado a una de las generaciones más brillantes en la historia del futbol peruano, en tan sólo 4 años.

Perú es un país en el que el futbol se siente intensamente, se respira entre su gente. Más allá de los grandes futbolistas que ha dado esta nación sudamericana a lo largo de su historia, la selección nacional ha vivido muchas más penas que glorias.

La generación dorada del balompié peruano en la década de los 70’s, parecía forjar las bases de un crecimiento para la albirroja. Ese Perú espectacular encabezado por Héctor Chumpitaz, Teofilo Cubillas, Hugo Sotil, Oswaldo Ramírez y Pedro Pablo León, no solamente dominaba el futbol sudamericano, sino que era una potencia mundial. Séptimos en México 70 y octavos en Argentina 78, campeones de Copa América en 75 y tercer lugar en las siguientes dos ediciones.

La generación dorada del futbol inca se fue diluyendo, en 1982 asistirían a la Copa del Mundo, aunque no lo volverían  a hacer en las siguientes 8 ediciones. En las eliminatorias para el mundial de México 1986, Perú necesitaba la victoria ante Argentina para sellar su pase directo a la justa mundialista.

Todo iba bien para la albirroja, hasta que a falta de 10 minutos tras un pase de Passarella, Ricardo Gareca marcaría el gol que le daba el boleto a su selección y que condenaba al cuadro peruano. A la postre, Argentina se convertirá en campeón del mundo y Perú iniciaría una de las etapas más grises en la historia de su futbol.

Gareca no formaría parte de la histórica albiceleste que conquistó la Copa del Mundo en el Estadio Azteca y tampoco sería convocado para Italia 90. El ‘Tigre’ a pesar de sus buenas participaciones con la selección albiceleste, se retiraría sin asistir al evento más importante del futbol.

Como en toda gran historia, los caminos de Perú y Ricardo Gareca se encontrarían nuevamente. La Federación Peruana de Futbol, decidiría contratar al argentino para enderezar el rumbo de una selección que no se cansaba de sumar fracasos. El objetivo era muy claro, clasificar a la albirroja a Rusia 2018.

Tan solo unos meses después de tomar las riendas de la selección, Gareca se enfrentaba ante una gran prueba, la Copa América 2015. El torneo continental era un gran escenario para conocer a sus jugadores y comenzar a foguearse con los que serían sus rivales en la eliminatoria mundialista. El ‘Tigre’ no lo percibió de esa manera e inmediatamente convenció a sus futbolistas que le podían competir a cualquiera.

Se clasificó en un grupo con Brasil y Colombia, potencias de Conmebol. Venció con autoridad a Bolivia en cuartos de final y cayó por la mínima ante Chile, que eventualmente conquistaría el título. Perú cerraría el torneo conquistando el tercer lugar, tras vencer con gran futbol a Paraguay. Gareca confirmaba a través de un juego vistoso y una garra inquebrantable, que la selección peruana iba competir por un boleto para Rusia 2018.

La selección peruana era un equipo distinto. A esa inmensa garra, se le sumaba la confianza y el buen futbol, estaban convencidos de que podían ganar en cualquier cancha. Lo hicieron en Quito, Asunción, remontaron a Uruguay en Lima y fueron a la Bombonera, uno de los estadios más difíciles de visitar y sacaron el empate.

La siguiente víctima fue Nueva Zelanda y de pronto Perú volvía a una Copa del Mundo, de la mano de quien 32 años antes los había eliminado y que había dado origen a la época más gris de su futbol. Gareca, cumplía su sueño de ir a un mundial, tal vez de la forma en la que menos lo imaginó.  

El papel en Rusia 2018 no fue el mejor, pero el Perú de Gareca sí dio un golpe en la mesa, al mostrarle al mundo que era un equipo  que competía y que lo hacía por el camino del buen futbol. El ‘Tigre’ confió en el grupo y el grupo en el ‘Tigre’, a pesar de no arrancar con el pie derecho la Copa América y de sufrir una escandalosa goleada ante Brasil, la albirroja se coló a cuartos de final. Se medía ante el máximo ganador de la competencia, Uruguay. Con mucha garra llevó el juego hasta los penales y un agigantado Gallese, los puso en las semifinales.

¿El rival? Chile; nada menos que el bicampeón de América, superiormente favorito para clasificarse. Gareca planteó un partido brillante y se comió a la ‘Roja’ desde el primer minuto con la presión alta. Perú fue mucho más equipo que Chile y liderados por el eterno Paolo Guerrero, se instalaron por primera vez desde 1975, en una final de Copa América.

El futbol tiene historias que parecen seguir un guion cinematográfico, la de Ricardo Gareca y Perú es una más. El domingo 7 de julio, la selección peruana estará jugándose el título del continente en el mítico Maracaná, buscando agigantar la leyenda de este grupo liderado por un técnico sublime.

 

@alonsorevilla