El Trimestre Económico ‘neoliberal’

Ignorancia y prejuicio en los cambios anunciados para El Trimestre Económico del FCE

El nuevo director del Fondo de Cultura Económica ha señalado que la revista insignia de esta institución, El Trimestre Económico, ha sido “portadora del proyecto neoliberal”.

Por ello, ha nombrado una dirección colectiva que hará “un giro de 180 grados” pues, como algunos de los nuevos directivos afirmaron, la esencia de la publicación se perdió en los años ochenta y noventa, entre otras cosas por promover un pensamiento económico que carece de la capacidad de comunicarse con la realidad.

En 1995, siendo profesor e investigador en el Instituto Tecnológico Autónomo de México, y habiendo estudiado la licenciatura en economía en él, fui nombrado director de El Trimestre Económico, puesto que desempeñé hasta 2001. ¿Qué puede haber más neoliberal que un académico del ITAM? ¿Quién puede estar más desconectado de la realidad que alguien que se ha formado en el conocimiento matemático de la economía de mercado?  Veamos.

Entre los artículos académicos publicados en 1995 por El Trimestre Económico (sujetos a predictamen y dictamen con doble anonimato, y aprobados por un Comité Dictaminador plural) figuran la cuantificación de la teoría de Raúl Prebisch sobre el deterioro de los precios de las materias primas exportadas por los países subdesarrollados respecto a los precios de los productos industriales importados de las economías desarrolladas.  Prebisch es uno de los pilares del pensamiento económico originado en América Latina, difícilmente un portador del proyecto neoliberal.

 

En 1995, siendo profesor e investigador en el Instituto Tecnológico Autónomo de México, y habiendo estudiado la licenciatura en economía en él, fui nombrado director de El Trimestre Económico, puesto que desempeñé hasta 2001...puedo atestiguar su carácter plural, riguroso y pertinente

 

En este año también se publican en la revista análisis de la desigualdad en México, sobre las disyuntivas de las estrategias de desarrollo en América Latina y en torno a la descentralización educativa, aunque no faltan artículos de gran abstracción que cuestionan el método científico en la economía y presentan herramental analítico alternativo a la teoría dominante de la oferta y la demanda.

En 1996, El Trimestre Económico publica dos volúmenes conmemorativos con motivo del 60 aniversario de la revista y el alcance de su número 250. Pueblan sus páginas colaboraciones clásicas de Víctor Urquidi, Osvaldo Sunkel, Celso Furtado, Raúl Prebisch y otros connotados economistas latinoamericanos, nuevamente lejos de la sospecha de ser “neoliberales”.

En cuanto al material original, se abordan temas como la medición de la pobreza, la participación comunitaria, y el subdesarrollo de América Latina en un mundo globalizado. Estos temas se complementan en 1997 examinando los costos distributivos de los planes de estabilización de organismos como el Fondo Monetario Internacional, el crédito agrícola, la seguridad alimentaria y el efecto de la pobreza sobre el mercado laboral. Juzgue usted la irrelevancia de estos temas.

En 1998 y 1999 El Trimestre Económico reexamina la teoría de John Maynard Keynes, expone las críticas a la teoría de los precios predominante y difunde el pensamiento sobre elección y justicia sociales de Amartya Sen, ganador por ese entonces del premio de economía en honor a Alfred Nobel. ¿Neoliberales? En esos años ya es una constante la publicación de artículos sobre desigualdad económica, pobreza (hay un número especial dedicado al tema) y desarrollo regional (incluyendo el artículo más citado en la historia de la revista, de un joven investigador llamado Gerardo Esquivel) ¿Fuera de la realidad?

Para el año 2000 y 2001 se incluye en la revista la exploración de los avances de la teoría de los precios de Sraffa, la primera medición de la desigualdad de oportunidades en México y la discusión de cómo construir indicadores de desarrollo humano, así como las implicaciones de los subsidios a la exportación, la detección de la polarización social en América del Sur, y el análisis de la equidad intergeneracional ante los costos de afectar el medio ambiente. ¿Sesgos y fantasías?

Por supuesto, en este trayecto de El Trimestre Económico también se publicaron artículos basados en los planteamientos más ortodoxos de la economía predominante, comúnmente denominada neoclásica, lo cual, como debe ser ahora evidente, no significó excluir otras corrientes de pensamiento.

No me corresponde recapitular en este sentido el antes y el después inmediato a mi paso por la revista, pero puedo atestiguar su carácter plural, riguroso y pertinente. Baste decir que, años atrás a mi llegada a la dirección de El Trimestre Económico, éste tuvo la apertura suficiente como para aceptar publicarme una defensa de la teoría del valor trabajo de Marx (junto con Enrique Dávila), y uno de los artículos más recientes que ha publicado lleva el pertinente título “México: país de pobres, no de clases medias. Un análisis de las clases medias entre 2000 y 2014” (Teruel, Reyes, Minor y López).

Una revista académica es un ente vivo que requiere renovación y reorientación constantes. Es comprensible que haya cambios que privilegien el explorar nuevos horizontes sobre la preservación de cierta continuidad. Nada más legítimo que innovar con otros directivos y colaboradores. Nada más triste que hacerlo a partir de la ignorancia y el prejuicio respecto de lo que se tiene.

 

@equidistar