La legalización de la mariguana de AMLO: ¿Y el impuesto apa?

Durante las entrevistas iniciales que concedió Olga Sánchez Cordero, la exministra de la Suprema Corte de Justicia propuesta por Andrés Manuel López Obrador para ser la próxima Secretaria de Gobernación, afirmó que una de las primeras iniciativas que enviaría al Congreso sería la de la legalización de la mariguana. 

Uno supondría que dentro de la iniciativa, estaría una modificación a la Ley de Ingresos donde se especificara el impuesto que se le aplicaría a este “producto”. Este escrito es una reflexión al respecto.

En general tanto el tabaco como el alcohol presentan externalidades negativas hacia las personas que no los consumen. En el caso del primero, está el efecto pasivo que sufren los no-fumadores, a los que les puede irritar la garganta y los ojos, así como causar disnea en caso de padecer algún grado de asma bronquial. 

Otro de los efectos menos conocidos está el incremento de gasto público en salud que tienen que pagar todos los contribuyentes, i.e., hasta los no-fumadores.

Más aún, las primas de seguro médico privado no han encontrado la manera de verificar si alguien fuma o no al contratar una póliza y solamente fijan sus primas con base en género, edad, región de residencia, etc., por lo que es de suponerse que parte de las primas las pagan los no-fumadores.

Todo lo anterior sugiere que una manera de internalizar parte de la externalidad que causan los fumadores es mediante un gravamen al tabaco. En México a éste le llamamos el impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS). Este es en adición al impuesto al valor agregado. 

Otra manera de disminuir los costos para los no-fumadores ha sido que en algunas entidades federativas, además del IEPS, ya está prohibido fumar en lugares públicos. 

Para el caso del alcohol, la externalidad negativa directa que se causa es que perjudica seriamente el juicio, la coordinación motora y la reacción temporal, por lo que hay una relación directa entre la concentración de THC en la sangre y la inhabilidad para conducir. Cuando se conduce se ocasionan accidentes que pueden resultar letales. La parte médica del seguro médico narrada para el tabaco arriba aplica de la misma manera.

Finalmente, los economistas calculan el costo económico para la sociedad de la reducción de la esperanza de vida por el consumo consuetudinario de ambos productos, lo que implica (por más tecnocrático que esto suene) menor productividad para la sociedad, y con ello, menores impuestos recaudados por el gobierno en un ambiente inter-temporal. 

Más aún los fumadores y tomadores se enferman más seguido con la consecuente requisición de más días de asueto por enfermedad, lo que en turno disminuye productividad. Si bien esto no es palpable en apariencia, existen estudios que así lo demuestran. Por todo lo anterior, es que existen los IEPS y algunas restricciones complementarias.

La pregunta es si la mariguana ocasiona externalidades a no-mariguanos. En principio, se puede decir que sí. De acuerdo al National Institute of Drug Abuse del gobierno americano, hay cierta evidencia de estudios científicos, que indica que el riesgo de que una persona sufra de un ataque al corazón durante la primera hora después de haber fumado mariguana es casi 5 veces más alto que el riesgo usual. 

Esta observación puede ser en parte explicada por el efecto que la mariguana tiene al aumentar la presión arterial (en algunos casos) y el ritmo cardiaco y al disminuir la capacidad de que la sangre pueda transportar oxígeno. El uso de mariguana también puede ocasionar hipotensión ortostática (vértigo o mareo al ponerse de pie), posiblemente aumentando el peligro de desmayarse o caerse. 

La tolerancia hacia algunos de los efectos cardiovasculares usualmente se desarrolla después de estar expuesto a la droga repetidamente. Estos efectos en la salud necesitan ser explorados más a fondo, especialmente ahora dado al aumento en el consumo de "marihuana medicinal" por personas con problemas de salud y adultos mayores que pueden tener una vulnerabilidad más alta dada a complicaciones cardiovasculares que vienen con la edad.

El humo de la mariguana, igual que el del tabaco, es un irritante para la garganta y los pulmones y puede causar un ataque de tos durante su uso. El humo también contiene gases tóxicos y partículas que pueden dañar los pulmones. 

El fumar mariguana está relacionado con una inflamación amplia de las vías respiratorias, una resistencia más alta en las vías respiratorias y una híper inflamación de los pulmones, y las personas que fuman marihuana regularmente han reportado más síntomas de bronquitis crónica que las personas que no fuman, pero afecta a los pasivos también. 

Fumar mariguana también puede afectar la capacidad de defensa del sistema respiratorio, incrementando de esta forma la probabilidad de que la persona adquiera infecciones respiratorias, incluyendo neumonía. En un estudio se encontró que las personas que fumaban marihuana frecuentemente usaban más días de enfermedad que otras personas, usualmente dado a alguna enfermedad respiratoria.

En adición, de acuerdo al mismo instituto, la mariguana perjudica seriamente el juicio, la coordinación motora y la reacción temporal, y hay estudios científicos que han encontrado una relación directa entre la concentración de THC en la sangre y la inhabilidad para conducir.

La mariguana es la droga más frecuentemente encontrada en exámenes de sangre de conductores que han estado involucrados en accidentes automovilísticos, incluyendo accidentes fatales (sin embargo, es importante tener en cuenta que aún días o semanas después de haber consumido marihuana se pueden encontrar rastros en los fluidos corporales). En un meta-analisis de varios estudios se encontró que el riesgo de estar involucrado en un accidente es casi el doble después de haber usado mariguana.

Como se observa, el consumo de mariguana puede elevar el costo a la sociedad, tal y como lo hacen el tabaco y el alcohol. Por ello, es necesario gravar el consumo de la mariguana con un IEPS. Será una tarea que tendrá que desarrollar la Secretaría de Hacienda en coordinación con la Secretaría de Salud. 

Se recomienda la metodología que se utiliza para el Tabaco para determinar el impuesto. No obstante habría que añadir el componente de accidentes viales, proveniente de las metodologías de determinación de impuesto al Alcohol. Se recomienda como punto de partida: The taxes of Sin: Do smokers and drinkers pay their way? Manning William G et al. JAMA Journal of the American Medical Association, 1984.

En el estado americano de Colorado, donde la mariguana se legalizó a partir del 2014, se impuso un gravamen, que además ha resultado muy efectivo para recaudar. 

La gráfica de abajo presenta los ingresos para el estado de Colorado proveniente de los impuestos a la mariguana. Se anota el IEPS más los impuestos a las ventas. 

Como ahí se observa, tan solo en ese estado, la recaudación anual asciende a cerca de 6,000 millones de pesos (al tipo de cambio de 19 pesos por un dólar). Si la legalización de la droga es a nivel nacional, podemos esperar que los ingresos por concepto de este tributo sean considerables (el de la gráfica es tan solo para un solo estado, y no es a nivel nacional).

En suma, la iniciativa debe ir acompañada ya del porcentaje de impuesto con que se gravaría el consumo de la mariguana.