Arte y Política

Entre los famosos que despreciaron los Oscar y cómo realmente se nominan a los ganadores

Sólo unos cuantos afortunados recibirán la noche del domingo 4 de marzo la estatuilla que cambiará sus vidas para siempre, pero hay zonas desconocidas para el gran público

Esta noche, en el auditorio Dolby de Los Angeles, se celebrará la nonagésima ceremonia de entrega de los Oscar: el premio más codiciado en el mundo del cine.

Sólo unos cuantos afortunados recibirán la estatuilla que cambiará sus vidas para siempre. Con el dinero y la fama asegurados, no es de extrañar que los cineastas hagan hasta lo imposible por llevarse el galardón. Por eso es más sorprendente saber que hay algunos casos excepcionales de artistas a quienes no sólo no les ha interesado ganarlo, sino que hasta se han sentido insultados.

El primero que se atrevió a despreciar al Oscar fue el genial escritor irlandés George Bernard Shaw, quien hasta declaró sentirse indignado porque la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood había tenido el atrevimiento de “nominarlo”.

Esto fue en 1938 por el guión de su obra "Pigmalión" llavado al cine por Anthony Asquith y Leslie Howard. Shaw había ganado el premio Nobel de literatura trece años antes y le pareció una infamia que la Academia lo pusiera a competir con otros guionistas. 

Hay que decir en su desahogo, que la Academia por lo menos tuvo la sensatez de darlo por ganador, lo cual simplemente le pareció "muy divertido".

Otro sonado caso es el del director español Luis Buñuel, que al enterarse de que su película "Tristana" había sido nominada al Oscar en 1970, se sintió tan agraviado que dijo a la revista "Variety": "Nada me asquearía más moralmente que ganar un Oscar".

Buñuel aseguró que, si ganara, por nada en el mundo iría a recogerlo. "No lo tendría en mi casa", aseguró. De todas maneras la Academia le evitó la molestia, dándole el Oscar en su lugar a la cinta italiana "Investigación de un ciudadano por encima de toda sospecha" . A decir verdad, “Tristana” es uno de los filmes menos logrados del cineasta español.

No se salvó de las críticas de Buñuel ni siquiera aquel que ese mismo año había causado el mayor escándalo en la historia de la Academia, George C. Scott, quien públicamente declaró que rechazaba su nominación al Oscar por “Patton”. Buñuel dijo que ni rechazando la nominación, Scott se pudo escapar de la influencia corruptora del Oscar, puesto que al hacerlo, el actor había aparecido en la portada de la revista "Time".

Aunque el caso de Scott ha quedado como el más patente de auténtico desprecio a la Academia, Hollywood no se tomó demasiado en serio su solemne notificación de que no aceptaba la nominación porque iba en contra de su filosofía.

“La vida no es una competencia”, afirmó Scott, quien también se quejó de que lo único que parecía mover a la Academia es el dinero. Tan inconcebible le parecía a Hollywood que alguien de su propia comunidad rechazara el Oscar, que su actitud se tomó simplemente como una expresión del terror que le daría a Scott no ganar. Tan no le guardó rencor la Academia que en efecto le concedió el Oscar al mejor actor por "Patton”.

Lo cierto es que Scott ya había sido nominado en dos ocasiones anteriores en la categoría de actor secundario y, según confesó después Trish Van Devere, su entonces esposa, Scott anhelaba tanto ganar la primera vez que fue nominado en 1959 por "Anatomía de un Crimen" que cuando lo perdió, juró nunca tener nada que ver con los premios Oscar.

Dos años después de Scott, Marlon Brando indignaría a la Academia con su método para rechazar el segundo Oscar de su carrera por "El Padrino". Aunque 18 años antes Brando había aceptado el premio gustoso por "On the Waterfront" (Dir. Elia Kazan, 1954), en 1972 mandó a una apache a rechazar su Oscar.

La muchacha hizo a un lado el Oscar que Roger Moore le estaba entregando y en su lugar leyó una declaración escrita por Brando en la que explicaba su rechazo del galardón por el indignante trato que la industria del cine le había dado a los nativos americanos en la pantalla. Tiempo después, una periodista descubrió que la supuesta apache “Sacheen, Pluma Pequeña”, era en realidad una actriz de origen latino llamada María Cruz.

 

II.-Requisitos para convertirse en miembro con derecho a voto

 

 

1.- Haber sido nominado.

 

En caso de no haber sido nominado:

 

A.- Ser propuesto por otros dos miembros de la Academia.

B.- Tener por lo menos dos créditos en cintas con éxito comercial o de crítica.

C.- Ser aprobado por un subcomité de la junta de gobernadores (como se llama a los directivos de la academia).

 

Desventajas de la Membresía

*La edad promedio de quienes son miembros es 60 años y la mayoría están retirados  (por lo que se puede suponer tienen gustos conservadores).

*La membresía les da derecho a exhibiciones privadas, por lo tanto no saben como reacciona el publico común a las películas.

*Los miembros que no pueden ir a estas exhibiciones reciben DVD´s con la cinta que intenta quedar nominada y aquí es donde empiezan los problemas:

 

A.- ¿Cómo se puede juzgar la fotografía de una película épica como "Dunkerque" en un DVD?

B.- El costo de las copias y envió de DVD quedan a cargo de la productora de cada película, así que si es una compañía pequeña sin presupuesto, obviamente el numero de copias que puede repartir es menor y por lo tanto sus posibilidades de ser nominando se reducen.

 

*No hay la menor garantía de que los miembros de la Academia vean las películas por las que después votan.  Se ha descubierto que muchos miembros demasiado ocupados, les pasan a otros (usualmente secretarias, esposas o amantes) la hoja de votación para que la llenen. En 1978, la esposa de Henry Fonda reconoció que ella y la mujer de otro actor (que no nombró), habían hecho la votación en lugar de sus maridos.

*No se sabe que proporción de los miembros con voto lo emiten; de hecho, puesto que la academia no revela esta información, el rumor es que menos de la mitad.