Tiempo extra

Steve Nash, MVP en Mallorca

El RCDE Mallorca vuelve a la Liga tras 6 años de ausencia, un calvario en divisiones inferiores y de la mano de una leyenda de la NBA.

El Real Club Mallorca, firmó el pasado domingo 23 de junio, uno de los ascensos más heroicos en la historia del futbol español. El cuadro de Palma, caía por dos goles a cero en el marcador global y necesitaba marcar tres, sin recibir ninguno por parte del Deportivo La Coruña, para lograr la hazaña. Ante un Son Moix lleno hasta la bandera, el conjunto bermellones aseguró su regreso a la máxima categoría, algo que parecía imposible.

El ascenso del Mallorca no es solamente una gesta por la ultima eliminatoria que les dio el boleto a primera, sino por el lugar en el que estaban hace solamente un año. Tras 16 años gloriosos en Primera División, en la campaña 2012-2013, el cuadro mallorquín descendería a segunda luego de una temporada desastrosa, tanto en lo deportivo, como a nivel directivo.

La situación no mejoraría en lo absoluto, a pesar de que financieramente el club había solventado su situación, tras la adquisición por parte de Robert Sarver, propietario de los Phoenix Suns de la NBA. Deportivamente, el equipo tendría el fracaso más grande de su historia y el 4 de junio de 2017, consumaría un nuevo descenso a la Segunda División B del futbol español.

Ante el rotundo fracaso, Sarver se comprometió aún más con la isla y con el club, se tomaron muchas decisiones en cuanto a lo deportivo y lo estructural, entre ellas hacer consejero del club a Steve Nash. Dos veces MVP de la NBA, 8 veces All-Star y uno de los mejores bases en la historia del baloncesto. ¿Que tenía que hacer un basquetbolista retirado, como consejero de un club de Segunda B?

Steve Nash, nació en un entorno totalmente futbolístico. Su padre, John Nash, fue futbolista profesional, por lo que le inculcó la afición a la pelota y sobre todo al Tottenham Hotspur, al ser del norte de Londres. Steve se convirtió en una leyenda del basquetbol, siendo un apasionado por otro juego.

Tras el retiro de Nash en 2015 y la adquisición del Mallorca por parte de Sarver en 2016, el empresario estadounidense invitaría a formar parte del proyecto, al que ha sido el mejor jugador en la historia del equipo que posee, los Phoenix Suns. Nash aceptaría el reto y se convertiría en el máximo accionista del club, además de su rol como consejero.

El club sentía los cambios deportivos y estructurales, con el objetivo de comenzar a remar para devolver en unos años, al RCDE Mallorca a la máxima categoría. El involucramiento de Nash, llegó hasta el punto en el que el canadiense entrenaba con el primer equipo, ayudando a completar los ejercicios cuando habían jugadores lesionados.

Tras una gran temporada 2017-2018, la pesadilla de Segunda B duraría solamente un año y el club volvía a la Liga 123, donde realmente comenzaría una difícil batalla por volver a Primera. El cuadro bermellones no soltó el ritmo y en solamente un año, pasarían de estar en Segunda B (considerado semi-profesional) a la Primera División Española, una de la mejores ligas del mundo.

La historia del Mallorca y Nash apenas comienza a escribirse, sin embargo, de momento ya es sumamente especial que un basquetbolista canadiense de época, haya apostado y creído en un club que vivía su peor etapa en más de 100 años de historia. Habrá que ver cuál es el techo de este proyecto, pero lo que está claro es que Steve Nash sigue siendo el MVP .