Tiempo extra

El desquicio del ‘Loco’ Bielsa

Marcelo Bielsa y el origen de su locura, una historia de una barra brava y una granada.

 

Marcelo Bielsa es sin lugar a dudas uno de los personajes más carismáticos del mundo del futbol. Un tipo que tiene años en este juego, un poeta y revolucionario de la pelota. Un auténtico loco por el futbol, ese apodo que lo define tan bien y del que pocos se preguntan porque lo llaman así, ya que es tan evidente. Sin embargo, la locura de Bielsa tiene un origen y todo se debe a una barra brava y a una granada.

En 1992, estaba dando sus primeros pasos como director técnico. El rosarino dirigía al club de su ciudad y de sus amores, el Newell’s Old Boys. La temporada anterior había conquistado el título de liga con ‘La Lepra’, la ilusión entre la afición era muy grande, sobre todo por lo que se podía conseguir en la Copa Libertadores.

Newell’s contaba con una de las mejores plantillas del futbol argentino, en la que figuraban hombres como Mauricio Pochettino, Norberto Scoponi, Gerardo ‘Tata’ Martino y Eduardo ‘Toto’ Berizzo. La afición ‘leprosa’ vivía uno de los mejores momentos del club, pues estaban a las puertas de disputar apenas su tercera Copa Libertadores y partían como un equipo contendiente.

El desastre llegó en la fase de grupos del torneo continental. Newell’s recibía a San Lorenzo de Almagro en el Coloso del Parque (ahora Estadio Marcelo Bielsa) con un lleno total. El partido fue totalmente del cuadro visitante, gol tras gol tras gol… Así hasta  desencadenar  una trágica derrota por 6 a 0 de los dirigidos por Bielsa.

Sobra decir que la afición rosarina estaba más que decepcionada y el principal señalado, como suele ocurrir, era el técnico. Un grupo de hinchas, aproximadamente unos 20, decidieron hacer justicia por su propia cuenta. Llegaron a la casa de Marcelo y estuvieron golpeando la puerta desesperadamente, sin respuesta alguna.

Después de unos minutos, inesperadamente se abrió la puerta; del otro lado Bielsa enfurecido  con una granada en la mano. “Si no se van ahora de mi casa, saco la espoleta y los hago explotar a todos. ¡Fuera de mi casa!”. Se hizo un silencio aterrador, con los dedos aún en el detonador, Marcelo sostenía la mirada amenazante. Daba pasos al frente, mientras que el grupo de aficionados daba pasos hacia atrás. Todas las miradas en esa granada.

Toda la rabia con la que estos hinchas se habían presentado a la casa del técnico se había desvanecido. Ese grupo más que decidido, en tan solo unos segundos corría aterrado por las calles de Rosario, mientras que Bielsa los perseguía por varias cuadras. “Podíamos esperar que saliera con una escopeta, pero nunca con una granada”, declaró uno de los hinchas. Ese episodio le dio nombre a al inigualable ‘Loco’ Bielsa.