México, 16 años cuarteando los derechos infantiles con reality shows

13-03-2018 16:00 Por Arena Pública

Los reality shows en México no respetan derechos infantiles, exponiendo a los niños a situaciones de hipersexualización e interpretación de roles impropios de su edad.

Los niños pueden sufrir daño emocional si aparecen en un reality show

El rating se impone a los derechos de los niños.

Hace 16 años las dos principales cadenas de televisión abierta en México experimentaron con una fórmula de programas infantiles que les atrajo gran rating, los reality shows.

La televisión mexicana pasó de concursos como “Juguemos a Cantar”, donde se juzgaba la originalidad e interpretación de canciones infantiles, a programas como la Voz Kids o Pequeños Gigantes, donde además de observar el talento exponen a los menores a situaciones de estrés.

 

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Dicha situación no es exclusiva del país. A nivel global la mayoría de los reality shows expone a los niños a presión, hipersexualización e interpretación de roles impropios de su edad, por lo que en otras latitudes han comenzado a llamar la atención de las autoridades, no tanto en México.

China, por ejemplo, prohibió en 2016 que los menores de edad aparecieran en reality shows para evitar que “sean víctimas de la fama instantánea”.

La imposición costó 230 millones de dólares (4 mil 296 millones de pesos) en ingresos por publicidad al canal Hunan Tv por la cancelación de la cuarta temporada de "¡Papá! ¿a dónde vamos?", un programa que sumergía a celebridades y sus hijos en lugares apartados para que se valieran por sí solos.

 

En los reality shows los niños se exponen a diversas situaciones poco sanas

En los reality shows los niños se exponen a diversas situaciones poco sanas

 

En Ecuador, el Consejo de Regulación y Desarrollo de la Información y Comunicación exhortó a medios de comunicación, padres de familia y representantes legales de los infantes a evitar una serie de situaciones que se desarrollan en los reality shows:

“La presión del jurado, del público adulto o de la audiencia televisiva puede llegar a generar conflictos emocionales como frustración, depresión o baja autoestima debido a que su desarrollo cognitivo y nivel de madurez se encuentran en proceso de formación […] afectando su integridad física y psíquica, dignidad, imagen y desarrollo emocional”, argumentó.

“Representaciones hipersexualizadas de los menores a través de expresiones, posturas, movimientos o códigos de vestimenta propios de los adultos conllevan el peligro de reproducir comportamientos estereotipados y sexualizados que los objetualicen, lo que puede provocar afectaciones a su desarrollo psicosexual e identidad”, completó.

 

Estar en un reality puede causar problemas emocionales en un niño (Foto: Chris/Flickr)

Estar en un reality puede causar problemas emocionales en un niño (Foto: Chris/Flickr)

 

Estas situaciones contravienen el principio de interés superior de los niños, un concepto jurídico que obliga a los Estados firmantes de la Convención sobre los Derechos del Niño a garantizar que prevalezcan siempre las decisiones que protejan su desarrollo integral ante aquellas que quebranten sus derechos.

En México el principio de interés superior de la niñez se adicionó al artículo 4° constitucional el 12 de octubre de 2011, a partir de ese año se formularon dos leyes que protegen si no la participación de los niños en televisión, por lo menos la difusión de su imagen.

Los medios de comunicación deberán asegurarse de que las imágenes, voz o datos a difundir […] no vulneren el ejercicio de sus derechos […] y evitarán la difusión de imágenes que propicien o sean tendentes a su discriminación, criminalización o estigmatización, establece la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes publicada en 2014.

 

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No obstante, reality shows mexicanos como Pequeños Gigantes, producida por Televisa, continúan reproduciendo situaciones como la hipersexualización o la exposición de la intimidad de los niños contraviniendo el principio de interés superior y las leyes actuales de protección a la infancia.

Durante la segunda temporada de Pequeños Gigantes en 2012 la conductora hizo hablar a un niño sobre la enfermedad que padecía, el síndrome de “Wiskott Aldrich”, hasta que lloró.

Además, las producciones han vestido y maquillado a niñas como adultas para interpretar canciones como “Suavecito” de Laura León o “No querías lastimarme” de Gloria Trevi, esta última acusada de abuso infantil en 1998.

Recientemente se propuso reformar el artículo 68 de la Ley General de los Derechos de los Niños para incluir “el fomento a la hipersexualización infantil” entre el tipo de contenidos que televisoras y radiodifusoras deberían abstenerse a difundir, un proyecto solicitado por Olga Catalán Padilla, diputada del PRD el 27 de febrero de 2018.

 

Se ha considerado que las radiodifusoras deben tener más cuidado con como presentan a los niños (Foto: Secretaría de Movilidad de Medellín)

Se ha considerado que las radiodifusoras deben tener más cuidado en como presentan a los niños (Foto: Secretaría de Movilidad de Medellín)

 

El raiting parece ser el móvil de las televisoras para hacer caso omiso de la protección que deberían otorgar a los infantes. El estreno de la temporada de Pequeños Gigantes que comenzó el 25 de febrero de 2018 fue la emisión más vista de la programación dominical de acuerdo con Televisa.

Su primera emisión en 2011 llegó a un rating de 21.9, muy cercano a los 22 puntos que alcanzó la telenovela del horario estelar “Triunfo del amor”, de acuerdo con datos de Ibope citados por el periodista Jenaro Villamil.

 

El rol de los padres en los derechos de los niños

“Para nadie es un secreto que existen padres cuyo sentido de la fama supera a su propio rol de educador. Poco importa si el niño sabe cantar o bailar, lo que interesa es aprobar la audición y actuar en el teatro, el cine o la televisión. Con el pretexto de apoyar a los hijos llegan a acceder a propuestas, en algunos casos malintencionadas, por parte de productores”, aseguró Jacqueline Sánchez Carrero, académica de la Universidad de Huelva y de Sevilla especializada en la educación mediática infantil en un artículo publicado en 2009.

En 2007 el reality show Kid Nation producido por la CBS levantó la protesta de organizaciones protectoras de los derechos de los menores porque, con el consentimiento de los padres, 40 niños de entre ocho y 15 años fueron aislados en un pueblo fantasma para que sobrevivieran sin la supervisión de adultos.

 

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Como resultado y -como parte del espectáculo- un niño se untó un producto químico que confundió con protector solar y otros más bebieron cloro creyendo que era un refresco de sabor muy extraño.

Padres y productores “pueden tener un acuerdo comercial […] pero cuando un niño entra en la industria del entretenimiento se convierte en asunto público […] Si las familias no pueden garantizar el pleno desarrollo y el ejercicio de derechos es responsabilidad del Estado apoyar a estas familias […] es obligación del Estado resolver esta garantía de derecho”, aseguró Juan Martín Pérez García, director de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) en agosto de 2011, refiriéndose a los reality shows.

 

MÁS INFORMACIÓN: Ley General de Prestación de Servicios para la Atención, Cuidado y Desarrollo Integran Infantil, 2011.

MÁS INFORMACIÓN: Exhorto en relación al uso de la imagen y participación de niñas, niños y adolescentes en espectáculos públicos y programas de entretenimiento, Consejo de Regulación y Desarrollo de la Información y Comunicación, Ecuador, octubre 2017.

MÁS INFORMACIÓN: Iniciativa que reforma los artículos 68 y 70 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes a cargo de la diputada Olga Catalán Padilla, del grupo parlamentario del PRD, 27 de febrero de 2018.


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